El CRC ante las TIC

Detalle del portátil de uno de nuestros alumnos
En los últimos días y en algunos medios de comunicación han aparecido noticias en contra de la implantación de las Nuevas Tecnologías en el aula y nos gustaría hacer varias puntualizaciones al respecto.

Es cierto que el programa de escuela 2.0 impulsado por el anterior gobierno no ha funcionado, pero es que no podía funcionar nunca. Una cosa es dar a cada alumno un ordenador y otra bien diferente es que el alumno pueda utilizarlo.

Si se entrega un portátil a cada alumno y no se habilitan los medios para tener una conectividad amplia, no sirve para nada. Un ordenador sin conexión a internet es otro elemento pesado a llevar en la mochila y que no nos va a aportar mucho. Se entregaron portátiles a los alumnos en la mayoría de las Comunidades de España, pero no se habilitó la banda ancha necesaria, por lo que únicamente se gastó dinero: sin más.

Cosa bien diferente es que:
  1. Se forme adecuadamente al profesorado (es la única forma de poder trabajar).
  2. Se habilite una banda ancha con garantías.
  3. Se tenga una programación idónea dentro de un proyecto bien definido.

Teniendo todo esto claro, no hay la menor duda de que las NNTT van a ayudar y mucho a nuestros alumnos, aunque nadie piense que por el hecho de trabajar con un PC o una tableta, sin más, ya tenemos médicos, ingenieros, arquitectos o abogados. La cultura del esfuerzo y del trabajo diario no entiende de Tecnologías y es algo tan antiguo como el ser humano, aunque si podemos aprovechar lo que la tecnología nos ofrece, ¿por qué no hacerlo?

A pesar de que en estas noticias se comenta que no hay estudio que avale el éxito de las NNTT, sí podemos comentar el realizado por la Universidad de Barcelona en relación a los centros de la Comunidad de Aragón (la que ha apostado más por las NNTT) que explica muy a las claras que estos medios no hacen que todos los alumnos sean de sobresaliente, pero sí ayuda a mejorar entre medio y punto y medio la “calificación” de éstos. Y además, no nos engañemos, es difícil que nuestros alumnos tengan que utilizar en el futuro las herramientas que nosotros usábamos en la escuela, pues su trabajo estará ligado a portátiles, tabletas, smartphones, la famosa “nube”... Y no podemos negar esta evolución.

Un día cualquiera en clase de 4º de Primaria
Por último, en los artículos mencionados se habla de la “figura central del profesor” y me parece que no estamos viendo la realidad. En el pasado, en “siglos pasados” sí que era el profesor el centro de todo, quien tenía la “infalibilidad” en todo y que impartía lecciones magistrales más o menos acertadas. No es ese el camino que debemos seguir. En estos momentos, el centro es el alumno; la relación basada en la “enseñanza” debe ser sustituida por la basada en el “aprendizaje” y aquí el profesor, siendo imprescindible, no es el centro: repito, el centro ha de ser el alumno y las diferentes formas que tenga de aprender.

Siento no estar de acuerdo con la mayoría de las afirmaciones que aparecen en estos artículos, y deseo que el Ramón y Cajal viva más el tiempo en que estamos, recogiendo lo bueno que ha habido en épocas pasadas, pero con los pies en el momento actual.

Mariano Sanz Montesa
Director General