En los micrófonos de Radio Intercontinental




Cuatro de los alumnos de periodismo, tuvimos el privilegio de asistir a una de las radios más antiguas y famosas de todos los tiempos: la radio Intercontinental. Carlos Peñaloza, el presentador del programa, Mundo Noticias Inter, comenzó un debate con nosotros para que así pudiésemos ser lo más participativos posibles. Habló con Isidoro, preguntándole sobre cómo conseguía crear a periodistas tan buenos como nosotros y sobre que, seguramente, estos acabarían informándonos en un futuro no tan lejano. Esto, hay que reconocerlo, nos subió mucho la moral. Estuvimos hablando prácticamente durante una hora. Una hora de momentos graciosos, entretenidos, interesantes… y sin duda, una hora de momentos que no se olvidarán. La experiencia fue muy entretenida y emprendedora. Aprendimos sobre cómo se preparaba una radio y lo mucho que se puede lograr improvisar en ella. Fue fantástico, por ejemplo, ver cómo Carlos Peñaloza me invitaba a imitar algunos de los anuncios que ha doblado, o cómo decía el tiempo de carrerilla, con sus coletillas y sus comentarios… Y todo ello sin ningún papel delante. Simplemente, se limitaba a decir lo que ya había soltado hacía media hora una y otra vez. Cómo no, se le acababa quedando en la cabeza. Nos invitó a decir la actualidad de la mañana, a explicar cómo preparamos la revista del colegio, a decir, por ejemplo, un comentario durante un partido Madrid-Barça… Y más cosas a cada cual más entretenida e inspirante.

Para todos fue una experiencia enriquecedora y para tres de nosotros que queremos ser periodistas, fue una verdadera clase de periodismo. Una práctica, como decía Carlos Peñaloza a quien agradecemos verdaderamente la oportunidad que nos brindó para sentirnos como verdaderos periodistas. Al finalizar todo el mundo nos felicitó y tras el buen resultado nos volvieron a invitar para el curso que viene. Nosotros encantados le dijimos que allí estaríamos.

Después de acabar el programa, Isidoro, con su buena voluntad, nos invitó a un rico desayuno en un bar que, por cierto, preparaba unos bocatas riquísimos. Tras un delicioso bocata de calamares y de pollo, volvimos al colegio, a la rutina. Sobra decir que una mañana muy animada y que espero podamos repetir en más ocasiones.

David Ortega
Alumno de 4º de E.S.O.