Descubriendo nuestro ADN

Los alumnos de 4º A y B de la ESO hemos realizado dos prácticas muy interesantes de genética que nos han ayudado a conocer la estructura de nuestro ADN.

La primera práctica consistía en elaborar un cariograma, es decir, un mapa en el que se organizan los cromosomas según su tamaño y la posición de su centrómero (Punto donde se cruzan los dos brazos del cromosoma).

Para elaborarlo, primero recortamos los cromosomas y, a continuación, los ordenamos siguiendo dichos criterios.

El resultado fue un mapa en el que los cromosomas estaban ordenados de mayor a menor tamaño y de los que tuvieran menos desplazado el centrómero a los que lo tuvieran más desplazado del centro.

La segunda práctica consistía en realizar un experimento con el fin de poder ver, sin necesidad de microscopio, nuestra propia cadena de ADN.

Para poner este experimento en práctica, mezclamos lavavajillas, sal, agua y nuestra propia saliva en distintas proporciones, dentro de un vaso de plástico. Tras dejarlo reposar durante un breve espacio de tiempo, se formó un hilo transparente que posteriormente recogimos con un palillo. Esa fina hebra era una cadena de nuestro propio ADN.

Ambas prácticas fueron muy divertidas a la vez que laboriosas, pero el resultado final mereció la pena, ya que fueron de gran ayuda para realizar con éxito los posteriores exámenes sobre genética.

Sofía Gonzalo 4º B ESO