Primeros frutos de nuestros esfuerzos en el huerto.


Después de tantos meses de espera, por fin podemos disfrutar de nuestros primeros frutos del huerto.
Hace tiempo que plantamos, y desde entonces hemos estado regando y cuidando el huerto con mucho mimo. ¡Qué ilusión nos ha hecho ver lo hermosas que han crecido nuestras lechugas!.
Todavía nos quedan muchas cosas por hacer, tales como: limpiar de hierbas malas la tierra, sujetar las matas de los tomates a una vara para que se mantengan en pie o por supuesto, seguir regando.
Cuando obtenemos una recompensa así, nos dan ganas de seguir haciendo las cosas con más entusiasmo si cabe. Os dejamos algunas fotos que ilustran la recolecta.